Yo opino que los artículos tecnológicos
que se comercializan en Colombia deben tener un control riguroso de la cantidad
de plomo que estos contengan y que no sobrepase el límite establecido (50
partes por millón). La exposición de niños y jóvenes al
contacto con el plomo no establece un riesgo alto. El peligro aumenta cuando
hay contacto con la boca o cuando existe ingesta del metal. Durante la infancia
puede tener efectos permanentes. En general, ocasiona una deficiencia continua
en el desarrollo neurológico (son niños de coeficiente intelectual bajo y
deficiencia cognitiva).
En consecuencia, voceros del sector han pedido que sea
revisado el proyecto de ley y que se tengan en cuenta los límites y porcentajes
que han sido definidos a nivel internacional para mitigar el efecto negativo
del plomo, el cual es necesario ya que no existe un sustituto que cumpla sus
funciones.